18 de mayo de 2009

Mariachi ilógico

México ­—como el resto de las grandes ligas del mundo— está jugando la final de su campeonato. Es un torneo sumamente complicado, tanto que equipos como el Puebla —lleno de la garra y la pasión de los pequeños que sueñan con ser gigantes— está cerca de alcanzar la gloria del Clausura. Indios también llegó a los cuartos, donde murió degollado por la espada de la ¿justicia? futbolística. Llama la atención que ambos equipos pasaron de oler a descenso a disputar ese invento azteca llamado “liguilla”. ¿Alguien entiende? Pues yo no. Que me busquen en Wikipedia y en la página de la Federación Mexicana de Fútbol cómo es eso. Lo cierto es que mientras en los países que se precien de ser fanáticos del balompié se juegan las idas y vueltas o los campeonatos largos (los europeos), los mexicanos hacen un tamal en el césped para beneficiar y promover más partidos para transmitir por TV. Ojo: los derechos de transmisión y los ingresos por publicidad no son para nada malos, pero... ¿alguien entiende? ¡Plop!

1 comentario:

Ernesto dijo...

Odio el fútbol mexicano. Es aburridísimo y punto.
Pero lo peor del fútbol mexicano son los narradores. Nunca saben nada, nunca transmiten bien un partido y lo que hacen es quejarse de que los árbitros siempre perjudican a los equipos mexicanos.
Son acomplejados y xenófobos al mismo tiempo...
Lo siento, pero no me interesan ni las "Chivas de Guadalajara" ni los "Xoloitzcuintles de Caliente" (créase o no, así se llama un equipo).