26 de julio de 2006

Botas en remojo

El día de ayer fue trascendental para el futuro inmediato del fútbol italiano. El Calcio salvó a tres de los cuatro equipos implicados en el escándalo de corrupción denominado "Moggi-gate". Lazio y Fiorentina suspiraron y regresan a la Serie A, pero con una penalización de puntos para la próxima temporada. El AC Milan revive y podrá disputar la Champions League, que además de ser el torneo de clubes más importante de Europa es una increíble fuente de financiamiento de los equipos grandes. Mientras, la Juventus, principal acusada por el arreglo de árbitros en competiciones domésticas y continentales, sí permanecerá en la Serie B aunque con menos puntos en contra, sólo menos 17.
Sin duda, es un alivio para el resto de los equipos que permanecerían en primera sin varios de los equipos que arrastran más público y, sobre todo, más telespectadores en Italia. ¿Quién se imagina un "calcionato" sin la Juventus, Lazio y Fiorentina y con un Milán luchando por la permanencia en primera? ¿Dónde estaría la emoción sin un derby Lazio-Roma? Muchos extrañaremos el derby Juve-Milan, que sólo se podría dar vía Copa Italia. Lo que es cierto es que difícilmente buena parte de los equipos sobrevivirían así una temporada, sobre todo con el precario estado económico de las escuadras trasalpinas, que casi dependen del éxito de los cinco o seis grandes equipos del país. No sería raro que las arcas hayan influido en la decisión.
Mientras tanto queda la duda de si se hizo o no justicia. ¿Quién no se ha molestado por sospechar preferencias arbitrales hacia algún equipo? ¿No es verdad que la Vinotinto siempre sufre por el favoritismo hacia Argentina, Uruguay, etc? ¿Acaso no se anhela en esos casos justicia, o es que la justicia es a medias?

No hay comentarios.: