Como comentaba antes, la principal baza electoral de Calderón para la presidencia del Madrid era la contratación de Kaká, Cesc Fábregas y Robben. De todos, el único factible de venir esta temporada es Robben, ya que no termina de cuajar su relación con Mourinho en el Chelsea.
Es sumamente preocupante para los madridistas la situación. Calderón aún mantiene que Kaká jugará de blanco, pero al brasileño le ha dado por un súbito amor por los colores milanistas. Se repite la historia de Capello: ojitos al Madrid cuando su equipo estaba fuera de Champions. Pero la reconciliación con los tifosis del Milan promete una larga novela.
Lo cierto es que el desafuero de Kaká pone en duda la credibilidad de Calderón como presidente del Madrid. Florentino jamás hizo promesas que no pudiera cumplir y por ello siempre se cuidó las espaldas con las futuras incorporaciones. Calderón se dejó llevar por el entusiasmo electoral. De momento, ha hecho dos fichajes, Cannavaro y Emerson, que llegaron por la misma fórmula Juventus/Capello. Y el diario Marca asegura que mañana viernes llega Van Nistelroy. Buenos fichajes, pero ninguno prometido en la campaña. Y en la ilusión de los mejores jugadores, como Di Stéfano, Puskas, Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham, radica el brillo y la historia del equipo más importante del mundo.
1 comentario:
Amigo Tony: creo que diste en uno de los puntos importantes de la nota que hice y que es la próxima de la que pienso hablar: la renovación del Madrid. Tal como le pasó al Barsa, al Madrid le viene una obligada renovación de todas sus filas a partir de este año. Y aunque soy fanático del Madrid dudo que esta temporada logren un título (excepto la copa del rey, que es alcanzable pero esquiva). Así como lo hizo el equipo catalán, el club de Capello debe salir de una buena cantidad de jugadores y traer sangre nueva, para el futuro. Lo que preocupa es que quienes traen son todo lo contrario: viejos y confiables jugadores que no darán más en dos años. Eso sí es preocupante...
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